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Israel - El primer templo en tiempos del rey Salomón entorno al 952 a.C.

Ángela Cabrera

Breve esbozo histórico

El proyecto de construcción del Templo de Jerusalén estaba pensado desde el tiempo del rey David. No fue hasta el reinado de Salomón donde la edificación se llevó a cabo en el año 952 a.C. Esta construcción estuvo marcada por el arte fenicio ya que, por petición del rey, trabajaron en el proyecto[1]. Esta obra fue destruida entre los años 510-515 bajo la hegemonía del imperio babilónico, y fue reconstruida en el período post-exílico. En el reinado de Herodes el Templo fue totalmente remodelado, era el año 20/19 aC.

La Biblia fundamenta que Salomón recurrió al rey Hiram, de Tiro, para que fuese el arquitecto y guía de la obra. También pidió ayuda a sus servidores porque –según argumentó- no había nadie en Israel que sepa talar los árboles como ellos. Salomón enviaba grupo de trabajadores al Líbano por períodos de un mes, de manera rotativa. (1 Rey 5) Este Templo pasará a ser el más famoso en la historia de Israel.

Los fenicios hicieron tratos comerciales con Balkis, reina de Saba, para que proveyera con los metales necesarios, en cambio, los israelitas pagarían con sus producciones agrarias y ganaderas (1 Rey 10,13). Probable Salomón asumió el pago de grandes impuestos para sus obras extraordinarias como el Templo y el Palacio.

Lugar

El Templo fue construido en un lugar clave, estratégico, la colina del Monte Moriah, Jerusalén; y de frente al Oriente. Este Templo pasó a ser el punto de comunión de todos los israelitas donde se concentró el poder político, económico y religioso.

Fuente bíblica[2]

La Biblia contiene una rica y explayada descripción de las construcciones salomónicas que nos permite, desde la arqueología, hacer un bosquejo de lo que fue su obra. Entre todas, escogemos y rescatamos todos los detalles posibles del primer libro de Reyes capítulo 6 que nos permitan elaborar una descripción del Templo:

Casa de Yave[3]

El Templo tenía 60 codos de largo, 20 de ancho, 25 de alto. El Ulam[4] tenía 20 codos de largo, y 10 codos de ancho. Tenía ventanas con celosías. Junto al muro del Templo había una galería en torno al Hekal[5] y al Debir[6]. Había habitaciones laterales alrededor. La galería inferior tenía 5 codos de ancho, la intermedia 6 codos de ancho, y la tercera 7 codos de ancho, porque fue rebajando alrededor, por la parte exterior, para no empotrar en sus muros.

El Templo fue construido con piedras preparadas en la cantera, durante su construcción no se escucharon martillazos ni sierras ni instrumentos de hierro. La entrada del piso inferior estaba en el ala derecha, y por una escalera de caracol se subía al patio intermedio y del intermedio al tercero. Estaba techado con artesonato de cedro. La galeria, de cinco codos de alta, estaba unida al Templo por vigas de cedro.

Interior del templo - El Santo de los Santos

Los muros del Templo en el interior estaban revestidos con planchas de cedro desde el suelo hasta el techo. El interior también se encontraba revestido de madera, y el suelo, recubierto con planchas de ciprés. El fondo media 20 codos, con planchas de cedro desde el suelo hasta las vigas, formando así por la parte interior del Debir, el Santo de los Santos. El cedro del interior estaba esculpido con figuras de calabazas y capullos abiertos, todos de cedro, no se veía la piedra. En el fondo del Debir, el Arca de la Alianza; éste tenía 20 codos de largo, 20 codos de ancho y 20 de alto. Estaba revestido de oro fino, y enfrente, se encontraba un altar de cedro revestido de oro, como todo el Templo.

Los querubines

En el Debir había dos querubines de madera de acebuche de 10 codos de altura. Cada una de las alas tenía 5 codos, 10 codos de punta a punta. Las mismas formas y las mismas medidas para los dos querubines. La altura de ambos era de 10 codos. Estaban ubicados en medio del recinto interior, y sus alas estaban desplegadas; el ala de uno tocaba un muro y el ala del otro tocaba el otro muro, las alas de ambos se tocaban en medio del recinto, ala con ala. Se encontraban revestidos de oro. Todos los muros del Templo tenían querubines, palmeras, y capullos abiertos esculpidos, al interior y al exterior.

Las puertas - El patio

La puerta del Debir tenía batientes de madera de acebuche; eran esculpidos sobre ellos querubines, palmas y capullos abiertos, revestidos de oro. También así con la puerta del Hekal. Dos planchas de un batiente eran giratorias y también eran giratorias otras dos planchas del otro batiente. En el patio exterior estaban edificadas tres filas de piedras talladas y una fila de tablones de cedro.

El historiador Flavio Josefo, refiriéndose al primer Templo, comenta:

“Las bases del Templo fueron hechas muy profundas para que pudieran resistir todas las controversias del tiempo sin que se balanceasen. Todas las piedras que se empleaban desde los aliceres hasta la cobertura eran muy blancas. Estaba construido con el frente hacia el oriente, donde nace el sol [...] Había encima cuartos, dos andares con igual número de habitaciones, todos iguales. Todos estos cuartos eran cubiertos con madera de cedro, tenían su cobertura aparte [...] Toda la estructura de ese soberbio edificio era de piedras tan pulidas y tan bien unida que no se podía percibir las brechas divisorias, y parecía que la naturaleza la tenía como único bloque [...] Salomón mandó hacer un muro de lado oriente donde no había ningún portón grande, sólo 2 puertas para subir al alto Templo. Después que el edificio estaba hecho él mandó dividir en 2 partes, separadas por puertas de cedro. No dejó nada dentro ni fuera del Templo que no estuviese cubierta de oro, de plata y cobre. También mandó hacer alrededor del Templo un muro a fin de impedir la entrada a los laicos, siendo permitida la entrada para él, los levitas y los sacrificadores. Fuera del muro mandó construir otro Templo en forma cuadrangular rodeando las galerías. Sólo los purificados –según la ley- podían tener acceso.”[7]

Análisis arqueológico

Según las fuentes arqueológicas no hay evidencias de las ruinas de este primer Templo de Jerusalén, a excepción de escasos objetos que suelen estar atribuidos a dicho período y que fueron hallados en el antiguo Oriente Próximo.

Es sabido por los científicos que la planta del edificio era de característica fenicia. Plantas de aliceres han sido encontradas al norte de Siria, especialmente por la Universidad de Chicago en el Tel Tainate, en 1936. Las evidencias demuestran que las edificaciones salomónicas reflejadas en 1 Rey 6-7, son pre-griegas. Ejemplos de este tipo de arquitectura fueron hallados en Meguido, Samaria, Siquen y Moabe, con fechas aproximadas al 1,000 a.C.[8]. En este mismo sentido, las excavaciones de Meguido (1925-1930) realizadas por R.S. Lamon y G.M. Shipton encontraron un edificio con características muy semejantes a las construcciones salomónicas.[9]

El simbolismo encontrado en la descripción del Templo es grande y diverso. Por ahora sólo decir que la arqueología ha concluido que los mobiliarios del Templo y su simbolismo, en gran parte, encuentran paralelos con el mundo sirio-fenicio, que a su vez, evoca al mundo mesopotámico.[10]

Se han hecho grandes intentos para reconstruir el Templo, para ellos los artistas se han basado en las informaciones que ofrecen los textos bíblicos, y en su propia imaginación. Pero con las nuevas descubiertas arqueológicas como la del Tell Tainat esas reconstrucciones se someten a discusión.

Algunos arqueólogos como Ernest Wright han hecho un intento de actualizar las medidas del Templo. Según este cientista, el Templo estaba sobre una plataforma de 9 pies de altura[11]. En esta plataforma había un pasillo como de 10 pies de ancho. En ese mismo pasillo estaban las columnas Joaquín y Booz, cuya descripción se encuentra en 1 Rey 7.21. Fueron hechas de bronce y su altura, incluyendo la base, era de 37 ½ pies[12].

El Ulam era una sala que medía 15x30 pies. El Hekal medía 45 pies de alto, 30 de ancho y 60 de largo; alrededor la sala tenía objetos sagrados: candelabros de oro, un pequeño altar, etc. El Debir quedaba como a 30 pies de la sala anterior, no contiene ventana, sólo iluminaba una luz natural que llegaba desde el Hekal[13].

El interior del Templo, alrededor de la plataforma hay un espacio de 7 ½ pies entre la base del edificio y el borde de la plataforma. El lado norte y el lado sur tienen una puerta. Entrando por una de ellas encontramos una escalera hacia dos bodegas. Hay una serie de pequeñas salas de 1/12 pies de largo, ahí tal vez guardaban los objetos sagrados. Enfrente del Templo se encontraba un altar para quemar ofrendas. También había un Mar de Bronce, el cual descansa en 12 bueyes formados en grupos de tres en diferentes direcciones, hay una reconstrucción del mismo hecha por William Mordem[14].

En forma de conclusión, después de las tres grandes etapas, anteriormente señaladas, que marcó la historia del Templo, finalmente fue destruido con la rebelión en Jerusalén del año 70 en tiempos del Imperio Romano. Sólo queda de él las ruinas que hoy se conocen como “el muro de las lamentaciones”.

Con las últimas líneas cerramos un punto de partida por esta reserva histórico-arqueológica. El objetivo del mismo fue despertar inquietudes para seguir profundizando en dicha pesquisa. Consideramos que tanto su simbología como su contenido teológico son campos abiertos para futuras investigaciones. Actualmente este lugar está ocupado por una mezquita judía y es prohibido el acceso para excavaciones y experimentos arqueológicos.

Nota: adjuntamos a este trabajo algunas imágenes de reconstrucción, y otras reales de las ruinas que actualmente tenemos a nuestro alcance.

Bibliografia

FERREIRA, Édina. ‘Templo y simbologia no Antigo Testamento’. São Bernardo do Campo: Monografia disponível em Faculdade de Teologia da Igreja Metodista. Outubro, 1996.

JOSEFO, Flavio. História dos hebreos. Obra completa. Rio de Janeiro: Américas Ltda., 2001.

HALLEY, H. Manual bíblico. São Paulo: Vida Nova, 1971.

MAZUR, Amihai. Arqueologia na terra da Bíblia. 10,000-586 aC. São Paulo: Paulinas, 2003.

MERRIL, Unger. Arqueologia do Velho Testamento. São Paulo: Batista Regular, 2002.

THOMPSON, John. A Bíblia e a arqueologia. São Paulo: Vida Cristã, 2004.

WRIGHT, Ernest. Biblical archaeology. London: The Westminster Press, 1975. Enciclopédia Judaica. Rio de Janeiro: Tradição, 1967.


Notas

[1] Ver 1 Rey 5.

[2] 1Sam 7,16; Js 4,19. 18,1. Estas referencias muestran que antes del Tempo existían santuarios en Israel (Ej. Guilgal y Siló)

[3] 2Cr 4 y Ez 40-44 nos permite constatar otras descripciones bíblicas del Templo.

[4] Ulam: es la primera sala que se encuentra al entrar en el Templo. Se identifica como átrio o portal.

[5] Hekal: era la sala de culto, que también llamarán Santo.

[6] Debir: era la parte más sagrada, donde se encontraba el Arca de la Alianza. Le llamarán Santo de los Santos.

[7] Cf. Flavio Josefo. Historia dos hebreos. Obra completa. Rio de Janeiro: Américas Ltda, 2001, pp.200-202.

[8] Unger, Merril. Arqueologia do Velho Testamento. São Paulo: Batista Regular, 2002, p.116

[9] Ver a John A. Thompson, o.c., pp.126-137.

[10] Unger, Merril, o.c., p. 118.

[11] Un pie es igual a 30,48cm.

[12] WRIGHT, Ernest. Biblical archaeology. London: The Westminster Press, 1957, p. 138.

[13] Ibid., p.139.

[14] Ibid., p.139.

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